Publicaciones sobre Ciencia

Big Science y Ciencia Exponencial

Publicado por palminio el Jueves, 1 Julio, 2010


Ciencia Grande y Ciencia Exponencial

Leyendo un artículo -de “Le Monde diplomatique”- sobre Ciencia Grande, no pude dejar de pensar en una idea sobre como se desarrolla históricamente la actividad científica. Es que en la historia de la ciencia puedo percibir una especie de progreso y, en algún sentido, de forma exponencial. Al margen de la discusión filosófica sobre si la ciencia progresa, si es acumulativa o si mejora, podemos notar una forma de desarrollo o crecimiento de la actividad científica. “La actividad científica creció exponencialmente con saltos cada 15 años”[1] . Es fácil percibir esta tendencia revisando el pasado. Los primeros científicos y filósofos griegos eran personas algo solitarias en su actividad de investigación y reflexión (en todo caso eran líderes de algún grupo o tradición) y carecían de métodos y técnicas refinadas (en comparación a las actuales). Los científicos del pasado romántico comenzaron a interactuar con sus pares, a salir de lo recóndito de sus laboratorios para formar organizaciones como la “Royal Society”. De este modo, las organizaciones científicas comenzaron a surgir y a complejizar su actividad. La ciencia pasó a ser, desde una actividad casi artística, una actividad colectiva. Como dijo Claude Bernard “El arte es YO; la ciencia es NOSOTROS” (a fines del siglo XIX). Así las individualidades brillantes como la de los Newton, Curie, Einstein, Edison y demás figuras sobresalientes de la ciencia dejaron de surgir en esta nueva era y, en su lugar, lo que emergió es el TRABAJO EN EQUIPO en “grupos de investigación”. La manera de gestionar en ciencia ha cambiado notablemente y la ciencia de la mano de los programas de investigación científica ha progresado en el sentido de complejización. Ha  surgido la “Big Science”, nombre dado por el físico nuclear Alvin Weinberg (1961). Este nombre representa la idea de ciencia desarrollándose por medio de proyectos científicos multidisciplinarios, multinacionales, corporativos, distribuidos, científico-tecnológicos, con grandes inversiones y prolongados en el tiempo. En definitiva, proyectos de complejidad creciente. Desde la primer mega empresa científica del “Proyecto Manhattan” (1939) han seguido surgiendo proyectos como el desarrollo de satélites (Sputnik, 1950), el programa de viaje a la luna (1960), reactores atómicos, supercomputadoras, Proyecto Genoma Humano (1990), el Gran Colisionador de Hadrones (LHC -súper acelerador de partículas-), IceCube (Telescopio de neutrinos mas grande del mundo), el Gran Telescopio de Canarias, la Red de Radiotelescopios (buscadores de señales extraterrestres), la Estación Espacial Internacional, Observatorio internacional Pierre Auger (en Mendoza), etc.  La actividad de la Tecno-Ciencia no solo se ha expandido, también se ha complejizado y no solo en temas de investigación, política, personas y roles sino también en la tecnología involucrada.

Recordando la idea de evolución de Spencer como cambios desde lo homogéneo a lo heterogéneo, la ciencia ha cambiado de la homogeneidad multidisciplinaria individualista (del conocimiento universal) a la heterogeneidad de la hiperespecialización (del conocimiento particular). La multidisciplinariedad del la Big Science es la coordinación de especializaciones y aquí a tomado importancia la ciencia de Sistemas. La ciencia se ha diversificado surgiendo nuevas ramas como la Ciencia de la Computación o la Bio-Tecnología. Si bien la ciencia pasa por estadios de diversificación y simplificación, en el transcurso de su historia se ha complejizado y en el siglo XX se puede observar una tendencia con algo de aceleración.
Finalizando con este escrito me pregunto si ¿es válida una perspectiva de la tendencia científica como exponencial? ¿o es solo mi insistencia en esta etapa del blog de buscar escribir sobre pautas exponenciales en diferentes fenómenos de la naturaleza?

Referencias:
[1] Federico Kukso, “El renacer de la Big Science”, Le Monde diplomatique – el Dipló 132 (Junio 2010)

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