Madre

Tu calor me hace falta.
Te busca mi mirada
Cansada de turbias muchedumbres.
Te necesita
El ímpetu que me derrite,
Y consume mi mente solitaria y enferma.
Te veo a la distancia.
La distancia te apresa en lo infinito,
Te rescato en rumores.
Saboreo tu espíritu…¡Me renuevo!
Pero te vas.
No dejas que la paz que necesito
Y que tiene tu mano me encienda la frente,
El pecho endurecido.
Madre…
Te persigue mi aliento, con dulzura,
con ansias de plateada melena.
Mi voz, cansada de silencio,
te grita que me esperes,
Con la canción que anuncia
una nueva alborada
Y que embebe tu boca cuando descalza,
En tu regazo, concibo sueños de hadas.
Necesidad que tengo de nombrarte
¡Madre! ¡Madre!
Y repetirlo en eco por las noches.
De sentirme prendida a tu cariño sano…
Necesidad de infante que te adora
Y te siente, como siempre,
Como antes, cuando rosas ponías
Sobre mi frente clara y esperabas, mimosa,
Que mi llanto cesara.
Hoy lloro y te reclamo.
Te presiento en la sombra, deambulante,
Constantemente imagen,
Y deshojo mis manos fibra a fibra
En tu cuerpo, en tu piel de ternura,
en tu mirada mielina y agotada,
y en toda tu presencia…
Madona inmaculada.
Y me trepo a tu falda renovando la risa.
Desesperada…,
Me arrojo a tu cantero de rojizos rosales
Y rompiendo en sollozos deseo
Volver a ser tu niña.
Tu niña para siempre…¡Madre!

[ Mary  © 2010 Safe Creative]

  • Share/Bookmark
publicado por Mary en Poemas y tiene 0 Comentarios
Tags:

Deje su Comentario

Por favor llene con sus datos, su comentario y el CODIGO de seguridad.
Nombre
Email
Website
Tu Comentario
Por favor ingrese en el cuadro de texto de abajo el CODIGO que ve en la imagen: